El viaje fue estupendo y la furgo es una maravilla. Recomendable 100%
La palabra que mejor puede definir este viaje es libertad: ponerse en marcha sin rumbo cierto, parar donde quieras, darte una ducha en plena anturaleza... y dormir simplemente donde acabe el día. La furgo de Miguel Ángel está muy cuidada, limpia, acogedora y completísima. Puede parecer pequeña, pero luego hay muchísimo espacio de almacenamiento. Además, por sus medidas, circula como un turismo normal y no ha habido vereda que se nos resistiera, con su potencia. Los propietarios son adorables. Miguel Ángel ha estado muy pendiente cuando lo hemos necesitado. Es amabilísimo y hemos tenido muy buen rollo.